¡Me pueden sacar de ministro! (Microcuento en español y portugués)
Habían pasado dos horas, desde que mi “tia” Clara, había estacionado su volkswagem en la puerta de entrada del Ministerio de Vivienda en pleno Centro de Lima. Estábamos sentadas en el interior del carro, mi tía Clara, mi mamá y yo, esperando por nueve días consecutivos, la llegada del ministro. Después que mi mamá dejó de trabajar, usando su gratificación y los ahorros conyugales, ella y mi papá, habían dado una inicial a una constructora para comprar una casa en una urbanización nueva, cerca de nuestra casa alquilada. No es necesario decir todo el esfuerzo y el trabajo que, mis papás y otras familias, como la de mi tía Clara, habían tenido que hacer para poder realizar el sueño de tener su “casa propia”. Solo que… cuando existen necesidades e ilusiones, existen también algunos estafadores intentando sacar provecho de la situación… y esta constructora era la concretización de esta penosa acción. El dueño de la constructora era un ingeniero, con “cara” de honesto que, aprovechando...